La defensa de Cahabón y Oxec no se destruye, se transforma
Los defensores de los ríos Cahabón y Oxec, en Guatemala, han mutado sus formas de resistencia. Tras una persecución penal que mantuvo a uno de sus principales líderes, Bernardo Caal, cinco años en prisión, el pueblo maya q’eqchi’ busca ahora su autodeterminación en las urnas. Se prepara políticamente para incidir en las elecciones y así participar en las decisiones públicas sobre asuntos que le afectan, entre ellos los ríos.
María Josefina Caal Xol cruza un río que no es el suyo. La mujer maya q’eqchi’ regresa de dar un curso sobre la participación de mujeres indígenas en la política a un grupo de mujeres de Sepur Zarco en Panzós, en el departamentod de Alta Verapaz. El invierno recién ha iniciado y el caudal aún no es profundo. El agua le sube unos pocos centímetros sobre los tobillos y para pasar tiene que levantar su corte, la falda larga y holgada que es la indumentaria tradicional de la etnia q’eqchi’. “Mi hermano me preguntó que qué andaba haciendo yo aquí porque este no es mi territorio”, dice María, mientras recoge del río dos piedras alargadas y planas que le servirán luego para adornar su altar de ofrenda espiritual.
El territorio de María está a tres horas y media de donde recogió esas piedras. También en Alta Verapaz, a 200 kilómetros al norte de la capital de Guatemala. Está después de atravesar un valle tapizado por cientos de hectáreas de palma africana. Está después de subir montañas que son rasgadas por maquinarias que extraen su tierra roja en busca de níquel.